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Congressman Luis Gutierrez

Representing the 4th District of Illinois

Gutiérrez Sobre Su Proyecto De Ley HR 900: El Debate Entre Los Asimilistas Y Los Puertorriqueñistas

February 16, 2017
Press Release
“Mi proyecto propone la libre asociación y la independencia. Eso es lo que proponen los puertorriqueñistas.” [With English Translation]
Issues: 

Washington, DC – Hoy, el congresista Luis V. Gutiérrez (D-IL) habló de su proyecto de ley HR 900 en el hemiciclo del Congreso de los Estados Unidos.  En su discurso, él hablo del debate entre los asimilistas quien favorecen la estadidad y los Puertorriqueñistas que quieren un debate sobre todas las opciones: libre asociación y independencia.

Video: https://youtu.be/zuAob-AaMBU

Texto:

Mr. Speaker, I will speak Spanish to the people of Puerto Rico. The translation is at the desk.

Señor presidente:

Voy a hablar en español, el vernáculo de los puertorriqueños porque la democracia exige transparencia y claridad.

La esencia del debate acerca del futuro de Puerto Rico es la diferencia entre el asimilismo, representado por el proyecto presentado por Jenniffer González, y el que yo presenté.

Yo nunca he excluido la estadidad. Los asimilistas han excluido la independencia y la libre asociación.

Lo que hace mi proyecto es sencillamente traer balance, corregir un desequilibrio.

De aquí en adelante, el debate es entre los líderes asimilistas y el pueblo, los puertorriqueñistas. La asimilación ya no es la única opción ante el Congreso.

Mi proyecto propone la libre asociación y la independencia.  Eso es lo que proponen los puertorriqueñistas.

¿Qué nos motiva a los puertorriqueñistas? El amor a Puerto Rico; defender su herencia; creen que podemos ser autosuficientes; creen que podemos determinar nuestro futuro sin tener amos;  creen en sí mismos. Están convencidos que podemos crear empleos, con una economía fuerte y vibrante de un pueblo innovador, creativo, y totalmente capaz de determinar su propio futuro.

Los líderes asimilistas piensan que nos morimos de hambre sin los Estados Unidos.

Los puertorriqueñistas no macanean a los estudiantes cuando levantan su voz en defensa de la democracia --- eso lo hacen los lideres asimilistas.

Los puertorriqueñistas creen que primero hay que pagar las pensiones al pueblo mientras los asimilistas prefieren pagar los bonistas norteamericanos de Wall Street.

Los puertorriqueñistas aman y protegen su tierra. Los asimilistas quieren destruirla construyendo un gasoducto.

Los puertorriqueñistas entienden que la democracia debe florecer. La libre expresión del pueblo es sagrada. Los líderes asimilistas, cuando no les gusta lo que escuchan del pueblo, llaman a la fuerza de choque.

Los líderes asimilistas no han atacado lo que propone mi proyecto.  Ellos atacan al proponente.

Los asimilistas quieren que los congresistas solamente escucharan su versión del futuro.  Están molestos porque este congresista ha traído antes el Congreso las otras dos alternativas, que de hecho, se van a votar en el plebiscito de Puerto Rico. En Puerto Rico quieren una realidad, y los asimilistas en el Congreso quieren pretender que hay otra.

No, con mi proyecto, aquí va a haber balance, verdad y transparencia: esa es la democracia, en eso creemos los puertorriqueñistas—el debate, la discusión y la libertad de ideas. Los líderes asimilistas, a través de la historia han perseguido y metido a los puertorriqueñistas en la cárcel, y si no en la cárcel, los llevan hasta Cerro Maravilla.

Los asimilistas dicen que los puertorriqueñistas son antiamericanos. No y no. Los puertorriqueñistas son anticoloniales. Quieren para Puerto Rico la soberanía que tienen y disfrutan los norteamericanos.  ¡Sí, así es! Los puertorriqueñistas quieren lo mismo que tienen los norteamericanos: vivir en una nación libre y soberana donde ellos mismos dictan su futuro y no tienen amo.

Los puertorriqueñistas ven el sol y ven energía que podemos cosechar. Ven la tierra y ven alimentos que nos darán de comer.

Los puertorriqueñistas están motivados por el amor a la patria y su herencia, y el conocimiento de que podemos ser grandes, que tenemos la inteligencia y la capacidad de innovar y crear.

Desde mi infancia en el destierro en Estados Unidos escuché la canción “Preciosa” y vine a entender que el tirano, la negra maldad es el colonialismo norteamericano. Lo dijo Rafael Hernández, la conciencia cantada de mi pueblo.

Los puertorriqueñistas recuerdan con añoranza su patria “En mi Viejo San Juan” la canción que dice “…esa extraña nación”, como decían los boricuas en Estado Unidos, “esta no es mi tierra,” cuando confrontaban el abuso, discriminación y racismo.  Puerto Rico lo es.

El puertorriqueño es su diáspora  de Nueva York a Chicago, de San Juan a Ponce, todos somos puertorriqueños. Como escribió nuestro poeta nacional, Juan Antonio Corretjer, “Yo sería boricua aunque naciera en la luna”. Y, añado con todo el respeto, “sería boricua aun si viviese en la luna”.

TRANSLATION (text as prepared for delivery):

Mr. Speaker, I will speak Spanish to the people of Puerto Rico. The translation is at the desk.

SPANISH:

Mr. Speaker:

I am going to speak Spanish, the language of Puerto Ricans because democracy demands transparency and clarity.

The essence of the debate over Puerto Rico’s future is the difference between assimilation, represented in the legislation proposed by Resident Commissioner Jenniffer Gonzalez (HR 260) and the legislation I have introduced (HR 900).

I have never excluded statehood.  The assimilationists have excluded independence and free association from their proposals.

What my legislation does is simply add balance and corrects a disequilibrium.

From now on, the debate is between the assimilationist leaders and the people, the Puertoricanists.  Assimilation is not the only option before the Congress of the United States. 

My bill proposes free association and independence as options.  This is what the Puertoricanists propose. 

What motivates us?  The love of Puerto Rico and defending our heritage; believing that we can be self-sufficient; believing that we can determine our own future without masters; believing in ourselves.   The Puertoricanists are convinced that we can create jobs in a strong and vibrant economy with people who are innovative, creative and completely capable of determining their own future.

The assimilationist leaders think that we’ll starve to death without the United States. 

The Puertoricanists do not arrest students when they lift their voices in defense of democracy.  That is what the assimilationist leaders do.

The Puertoricanists believe that first you pay the pensions of working people, while the assimilationists prefer to pay American bondholders on Wall Street.

The Puertoricanists love and protect the land.  The assimilationists want to destroy it by constructing pipelines. 

The Puertoricanists understand that democracy must flourish.  The free expression of the people is sacred.  Assimilationist leaders, when they don’t like what they hear from the people, call in the riot squad.

Assimilationist leaders haven’t attacked what my legislation would do,  they have attacked its proponents. 

Assimilationists want Members of Congress to only hear their version of the future.  They are annoyed because this Member has brought before the Congress the other two options, which, in fact, are the options up for a plebiscite vote in Puerto Rico this year.  In Puerto Rico, they want one reality and in the Congress they pretend there is another.

No, with my bill we have balance, truth and transparency.  This is democracy.  In this Puertoricanists believe: debate, discussion, freedom of ideas.  Assimilationist leaders throughout history have chased and jailed Puertoricanists, and when they did not jail them, they took them to Cerro Maravilla. 

Assimilationists say the Puertoricanists are anti-American.  No, the Puertoricanists and anti-colonialists.  They want for Puerto Rico the sovereignty enjoyed and celebrated in the United States.  Yes, the Puertoricanists want the same thing the Americans have, to live in a free and sovereign nation where we determine our own destiny without masters. 

Puertoricanists see the sun and see the energy we can harvest; see the land and the food we can eat. 

Puertoricanists are motivated by love of country, love of our heritage and the understanding that we can be great, that we are intelligent and capable of innovation and creativity.

From my infancy in exile in the United States I listened to the song “Preciosa” and came to understand that the tyrant – the dark evil – is American colonialism.  So said Rafael Hernandez, the singing conscience of my people

Puertoricanists longingly recall the song “En mi Viejo San Juan (In my Old San Juan)” where it says “…this strange nation,” just as Puerto Ricans in the U.S. say “this is not my land” – when they confront abuse, discrimination and racism.  “Puerto Rico is.”

The Puerto Rican is his diaspora, from New York to Chicago, San Juan to Ponce, we are all Puerto Ricans.  As our national poet, Juan Antonio Corretjer, wrote: “I would be Puerto Rican even if I were born on the moon.”  To which I would add, with a great deal of respect, “I would be Puerto Rican, even if I lived on the moon.”

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